No sé muy bien porque tengo esta sensación de angustia en mi pecho. Creo que se debe al sueño que he tenido hoy.
Muchas veces me pasa que cuando estoy en mi fase 4ta del sueño, puedo despertar a voluntad propia, pero hoy no fue ese caso.
Era una sensación tan angustiante no poder despertar, lo que mas quería era hacerlo. Odio tanto soñar con mis vidas pasadas o algo por el estilo, esa señora rara me digo que esos sueños eran partes de mis vidas pasadas...odio verlo a él en esa clase de sueños.
El sueño comenzaba con una imagen de mucha gente sufriendo. Yo caminaba como si nada entre ellos mientras desesperados corrían de un lado hacia otro. (A todo esto el sueño era en primera persona, algo que no sucede muy a menudo)
Lo más extraño era que cuando yo caminaba atrás mío dejaba una especie de camino de fuego, muy parecido al estilo Diablo xD. Pero mientras más caminaba la gente se detenía a gritarme demonio con sus caras de asco. A pesar de lo mucho que dolía no titubeaba y seguía con mi camino, sin antes matar a todos aquellos que se atrevieran a insultarme.
No sé cuanto tiempo habré caminado, pero me encontraba sumergido en el corazón de un bosque oscuro y muy denso. Me detuve y fue cuando apareció él. Al principio no pude reconocerlo ya que llevaba una especie de armadura plateada, brillante como la luna.
Ni siquiera pensé y me lance contra aquel extraño. Él hizo lo mismo.
Creo que me atacó con una especie de espada, cortando completamente mi brazo izquierdo. Mi sangre salía a montones, pero eso no me impidió para seguir luchando.
Cegada por la ira sentía como unas “alas” salían de mi espalda. Era tan doloroso, Quemaba demasiado, pero no me detenía. A la velocidad a la que corría era impresionante. En un movimiento un tanto acrobático logre herirlo, rompiendo parte de su casco.
En ese momento fue cuando lo vi. Era él.
Impactada retrocedí, sin embargo, el se quedo en su mismo lugar, con ese mismo rostro que pone cuando algo le molesta. La sangre le recorría por la cara (o por lo que se podía ver de ella) pero aun así si mirada no cambiaba.
No recuerdo el nombre que utilicé para llamarlo, pero se acercó a mi. Yo caí de rodillas y le se inclino para quedar a la altura de mi rostro. Dijo: “No importa lo diferentes que seamos, te voy a amar por siempre. Sé que te encontraré otra vez como siempre lo hago y seremos felices. Así que no te preocupes, aprenderás a controlar tus instintos, y si no puedes sola, yo te ayudaré, porque te amo y eres lo más importante que tengo...”. Después de eso se quito el casco por completo y me besó.
Ese fue el fin de mi sueño.
Cuando desperté estaba completamente bañada en sudor helado. Temblaba y mis ojos dolían.
Aun no le cuento mi sueño al Felipe. Sé que no reaccionara de mala manera, pero tengo una sensación rara al pensar en contarle. Él no le tomará mucha importancia, pero aun no puedo olvidar todo...
...necesito una regresión urgente...
No hay comentarios:
Publicar un comentario